Reflexiones del espacio-tiempo y un chicle
He estado sobrepensando en el espacio-tiempo y cosas así por el relanzamiento de Interstellar en cines y mi general atracción hacia la astronomía, filosofía, etc. Motivo por cual al toparme con el libro "La flecha y el ciclo del tiempo" por Stephen Jay Gould no dudé en intercambiar mis pesos por su sabiduría.
En el libro se habla de la historia de la geología y las mentes que etapa tras etapa llegaron a la cosmovisión actual, la que nos contextualiza en un planeta viejo que orbita al sol en un baile intricado y perfecto. Me gusta su manera honesta y objetiva de explorar ideas pasadas que con el tiempo se probaron falsas, y cómo influyó el nacimiento del método científico para nuestro entendimiento del mundo a nuestro alrededor. También de nuestra percepción del tiempo y cómo a través de la historia se ha descrito como ser una sucesión interminable de sucesos irrepetibles (flecha) o un periodo eternamente largo que en su final regresa al principio (ciclo).
Me fui en un trip el día de hoy imaginando la fábrica del espacio-tiempo como un chicle siendo transformado en burbuja por la fuerza puntual extrema del soplo humano. Mi analogía del chicle aplica en el supuesto de que un agujero negro necesita matemáticamente una contraparte teórica llamada agujero blanco, los cuales nunca han sido observados en la realidad. ¿Qué pasa si un agujero blanco no es un objeto en el espacio, sino un momento en el tiempo?
Propongo que los agujeros negros, en su infinita densidad, crean universos de bolsillo inflando el espacio-tiempo a través de una dimensión superior, en los cuales se manifiesta la materia/información absorbida. En este caso, el agujero blanco que tanto hemos buscado sin éxito en nuestro universo es el big bang de un universo de bolsillo que se forma con la torsión, distorsión, flexión del espacio dentro de sí mismo.
Además, ¿y si el tiempo no es flecha ni ciclo, pero más como un espiral?

